Para una evaluación óptima, se han establecido cinco criterios con diferentes pesos según su relevancia, sobre un total de 100 puntos posibles:
- Impacto en salud (30%): Resultados concretos y medibles en la población/comunidad beneficiada por el programa o intervención, incluyendo mejoras en indicadores de salud o en determinantes sociales.
- Sostenibilidad y continuidad del programa o buena práctica (20%): Capacidad del programa para mantenerse en el tiempo, considerando su duración, asignación de recursos, institucionalización y/o transferencia de capacidades a la comunidad.
- Participación comunitaria y gobernanza (20%): Nivel de involucramiento de la comunidad en el diseño, implementación y/o monitoreo de la intervención, así como la articulación con actores locales relevantes como gobiernos locales, regionales y/o sector salud.
- Enfoque de DDHH y ética (15%): La intervención considera los determinantes sociales de la salud, así como factores culturales, territoriales y/o de equidad en su diseño e implementación.
- Innovación y potencial de replicabilidad (15%): Grado en que la iniciativa propone soluciones novedosas o modelos que pueden ser adaptados o replicados en otros contextos o territorios.
El Premio SES cuenta con dos fases de evaluación a cargo de los siguientes equipos:
Equipo técnico
Responsable de validar el cumplimiento de los requisitos de postulación, así como la consistencia e idoneidad de la información y documentación presentada por las empresas.
Jurado
A cargo de evaluar y definir las iniciativas que serán reconocidas en la ceremonia de premiación. El mismo está conformado por profesionales de destacada trayectoria vinculados al sector salud, academia y sociedad civil.